lunes, 9 de agosto de 2010

Una tarde "pa las risas"

En ocasiones, me siento como un juguete roto. Sí, de esos con los que ningún niño juega porque ha salido otro mejor.
Sin embargo, hay muchas veces en que esos cachibaches que se tienen arrinconados en el armario son útiles para crear algo bonito, algo propio. Así, el caballete roto que me regalaron por reyes hace cinco años puede convertirse en un trípode para una cámara. Así, el peluche que, por costumbre, está encima de mi cama adquiere un nuevo uso : dar un toque de melancolía a las fotos que saco.Y así, del mismo modo en que aquellos juguetes adquieren un nuevo uso, también olvido yo aquella condición de artefacto defectuoso y me siento útil, capaz de hacer cualquier cosa. Es una sensación muy similar a la que da explosions in the sky, pero sin la necesidad de escuchar ningún timbrecillo que anima. Simplemente, basta con un poco de ropa, un descampado cuyo acceso implica dejarse las piernas, una cámara, un oso de peluche y, como no, una amiga como Carolina : ) .

No hay comentarios:

Publicar un comentario