Hablamos de música, de arquitectura. Del color amarillo mostaza, del olor a húmedo. De las miles de plazas que hay por Triana y Vegueta y de los fuegos artificiales que nos persiguen cuando las recorremos. De tiempos pasados, de borracheras
. De ese sabor tan dulce y a la vez tan ácido que dejan los skittles verdes, de que la cerveza de ese bazar sabe a agua con gas. (...)
Huele a buenos tiempos, y eso me pone feliz.