jueves, 20 de agosto de 2009

inepta

lo siento por cada vez que mi móvil desaparece
y tus llamadas resultan inútiles
lo siento por mis despistes, por mi incredulidad.

independencia?

odio cuando me dices que soy bajita,
pero amo la sonrisa que se te pone si eso me hace enfadar.
odio que digas que mi piel parece un melocotón,
sin embargo adoro las caricias con las que deleitas a mis mejillas.
me resulta un severo fastidio cuando afirmas que soy una moderna,
pero disfruto al ver lo bien que te quedan mis gafas, las mismas que usas para ridiculizarme.
no soporto quedarme callada,
pero tu nariz explorando mi cuello hace que pierda el habla.Me anula,me deja en blanco.
no sé por qué, pero mirarte fijamente me da vergüenza,
sin embargo, no puedo dejar de admirar la mirada remolona que pones cuando te acuerdas de absurdeces.
odio ponerme sensible,
pero tú has conseguido que necesite expresar todo lo que siento.
odio que mi independencia quede al descubierto,
pero tus besos consiguen que este privilegio carezca de valor.
como bien sabes,odio depender de otros,
pero tú, y sólo tú, me has convertido en un ser incompleto,imperfecto y defectuoso...has hecho que te necesite a cada momento.
Y eso, mi querido limón, hace que me asuste,mucho.Demasiado.

ironía

Cuando pienso en ti, caigo en la cuenta de lo irónico que es el mundo.
desde que te conocí quise saber cómo sería tu voz, tus gestos, tu mirada.
Soñaba con descubrir el tacto de tus dedos entrelazados con los míos, de tu mano recorriendo mi espalda, acariciando mi mejilla.
Cada noche, cuando procedía a embarcarme en la eterna agonía de no poseer tus ojos,renovaba la promesa de que algún día sería su dueña. Cada noche tardaba horas en dormirme por culpa de las palabras que,tiempo atrás, me procurabas. Secretos a voces, indirectas que nunca llegaban a nada,palabras de amor que retorcidas intentaban expresar lo que no me atrevía a decir...desilusión.
Desde que te conocí, me preguntaba como sonaría el latir de tu corazón pegado a mi oído, así como la manera en que se rizarían tus brazos alrededor de mi cintura.
Y así,deseando ser alguien especial para ti,comencé a convertirme en tu confidente, tu apoyo, el paño para tus lágrimas. Tú, que desconocías por completo mi anhelo,o tal vez no, me hablabas de tu día a día, me integrabas en tu monotonía. Poco a poco, me convertí en una pieza más de tu vida, tal y como siempre deseé.
De este modo, fui conociendo tu sonrisa y maldiciendo a cada uno de los motivos de tu llanto. Tus historias se convirtieron en mi vicio,era adicta a conocerte. Esa sensación..sentirme importante para ti, llenaba mi vida de sentido y embriagaba todo mi ser. Era tu cómplice, tu compañera de viajes, sentía que éramos uno. Te acompañé,te animé,te insulté, te pegué,te fastidié,te deseé..te amé. Sufrí por no tenerte, lloré por no sentirte. Comencé a odiarte. Pero como dicen por ahí,sólo un pequeño paso existe entre el amor y el odio. Y créeme, amarte ha sido el único de mis actos que repetiría eternamente.
Tú eres ironía, tú y solo tú.