sábado, 7 de agosto de 2010

Nadie dijo que fuera sencillo..tampoco que sería tan difícil

Me despierto. Mis ojos arden, tanto, que abrirlos se convierte en una difícil misión. ¿Cuánto tiempo hace que duermo? No lo sé, desde que aquello pasó no he salido de esta habitación. ¿Cómo he podido llegar a esto? Duermo, sí, pero no sueño. Desde que ya no está, todo lo que está a mi alrededor se me presenta como irrelevante, insignificante.



Cuando te paras a pensar en otros tiempos, cuando la vida era dulce, no puedes evitar que tu mente se inunde de recuerdos, o lo que es lo mismo, que tus ojos se llenen de lágrimas. Estás ahi, tumbada, pensando en lo maravilloso que imaginabas ese día futuro, que ahora es hoy,y tu mundo se desmorona.Te vuelves a preguntar ¿cómo he podido llegar a esto?Pero, como no quieres responder a ello, recurres a ese mecanismo de defensa que tu cuerpo ha desarrollado: seguir en hibernación hasta que tu mente lo olvide todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario